El gobierno de Estados Unidos dejará de participar en 66 organizaciones internacionales, entre ellas la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y otras entidades vinculadas a la ONU. La decisión fue tomada mediante una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, según informó un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato.
Se trata de una nueva medida de distanciamiento respecto a la cooperación multilateral en temas como clima, trabajo, salud y derechos humanos.
El Departamento de Estado justificó la decisión señalando que las organizaciones en cuestión resultan innecesarias, duplicadas en funciones o alineadas con agendas contrarias a los intereses de Estados Unidos. También argumentó que algunas de estas entidades representan una amenaza a la soberanía y prosperidad del país. Entre las organizaciones afectadas se encuentran agencias como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la UNESCO, de las cuales Estados Unidos ya se había apartado anteriormente.
La orden ejecutiva se enmarca en un enfoque más selectivo para financiar organismos internacionales, priorizando aquellos que el gobierno considera compatibles con su política exterior.
La retirada de la UNFCCC refuerza la política climática adoptada desde el inicio de la administración Trump, que incluyó la salida del Acuerdo de París y recortes en financiamiento ambiental.
La convención, firmada en 1992 por 198 países, constituye la base de cooperación para abordar el cambio climático a nivel global. La salida de Estados Unidos podría dificultar la implementación de compromisos internacionales para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, debido al peso del país como uno de los mayores emisores del mundo.






