El gobierno de Estados Unidos negó este lunes 5 de enero de 2026, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que exista una guerra contra Venezuela, luego de la captura del mandatario Nicolás Maduro. El embajador estadounidense ante el organismo, Mike Waltz, descartó que la detención y la posterior decisión de gobernar temporalmente el país representen una ocupación territorial.
Durante su intervención, Waltz afirmó que la acción emprendida por fuerzas estadounidenses se trató de una operación legal orientada a detener a una persona acusada de delitos relacionados con el narcotráfico. Indicó que Nicolás Maduro será presentado ante tribunales estadounidenses por presuntos crímenes cometidos durante los últimos quince años. Según el funcionario, Maduro no contaba con legitimidad como presidente y señaló que habría utilizado el sistema electoral venezolano para sostenerse en el poder de forma irregular.
Ante las críticas de algunos países miembros del Consejo de Seguridad, como China, Rusia y Colombia, que promovieron la sesión para discutir la intervención, el representante estadounidense defendió la actuación del gobierno norteamericano como una medida para proteger a su población frente a lo que calificó como amenazas derivadas del narcoterrorismo. Añadió que el expresidente Donald Trump ofreció a Maduro opciones diplomáticas antes de ejecutar la operación, y aseguró que el objetivo de su país es estabilizar la región en beneficio del pueblo venezolano. Waltz concluyó que Estados Unidos continuará actuando para prevenir riesgos asociados al narcotráfico internacional.






