El secretario de Estado, Marco Rubio, abordará la estrategia del gobierno de Donald Trump para endurecer la política migratoria durante su reunión con el presidente costarricense Rodrigo Chaves.
Este encuentro ocurre tras el acuerdo con El Salvador, que permitirá a Estados Unidos deportar a personas de cualquier nacionalidad, incluidos criminales convictos. Nayib Bukele, presidente salvadoreño, confirmó que su país aceptará a estos migrantes a cambio de un pago que contribuirá a sostener su sistema penitenciario.
Durante su gira por Centroamérica, Rubio también ha enfrentado interrogantes sobre los cambios en la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
La agencia ha sido afectada por la decisión de Trump de cerrarla, lo que ha provocado despidos masivos y el cierre de programas. Rubio informó que, aunque es el administrador interino, la agencia ahora será dirigida desde el Departamento de Estado, lo que podría llevar a desafíos legales en el futuro.
El acuerdo con El Salvador es parte de la estrategia migratoria de Estados Unidos y se suma a los esfuerzos por reorganizar USAID. Rubio explicó a legisladores que la integración de esta agencia al Departamento de Estado busca mejorar la coordinación en las relaciones exteriores. Aunque algunos programas seguirán operando, Rubio consideró necesario el cambio debido a problemas administrativos previos.





