El peso mexicano registra una apreciación de 13.9 por ciento en lo que va de 2025, el mejor desempeño desde que la moneda entró en un régimen de libre flotación en diciembre de 1994. Este avance ha ocurrido pese a señales de debilitamiento en la economía nacional.
Entre los factores que han impulsado este comportamiento se encuentra la pérdida de fuerza global del dólar estadounidense, con una caída de 9.6 por ciento en el índice DXY, reflejo de menores expectativas de crecimiento y posibles recortes en las tasas de interés en Estados Unidos.
Especialistas identifican otros elementos detrás del fortalecimiento del peso mexicano, como las operaciones de carry trade, favorecidas por el diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos, y el alza en el precio internacional de la plata.
Además, economistas apuntan a la disminución en la demanda de dólares debido al comercio entre países del bloque BRICS sin intermediación de la divisa estadounidense. El tipo de cambio cerró la última semana en 17.8930 pesos por dólar, acumulando una apreciación semanal de 0.59 por ciento, según datos del Banco de México. Esta es la quinta semana consecutiva con ganancias, marcando su racha positiva más prolongada desde enero de 2024.
En cuanto al desempeño bursátil, los principales índices mexicanos también han mostrado avances por encima de sus pares estadounidenses. El S&P/BMV IPC presenta un rendimiento acumulado de 32.6 por ciento en el año y el FTSE-BIVA de 29.1 por ciento, ambos por encima del S&P 500, Dow Jones y Nasdaq.
Analistas estiman que, aunque podría haber mayor volatilidad en los próximos meses por factores como decisiones de política monetaria de Banxico, riesgos políticos y la revisión del T-MEC, el tipo de cambio y los mercados financieros mantendrán una tendencia relativamente estable gracias a flujos sólidos de divisas privadas, impulsados por exportaciones, remesas y turismo.






