OpenAI niega responsabilidad suicidio en el caso de Adam Raine, un joven de 16 años que se quitó la vida tras interactuar durante varios meses con ChatGPT. En un documento presentado ante el Tribunal Superior de California, la empresa afirmó que las afectaciones señaladas por la familia ocurrieron por un uso que definió como no autorizado e imprevisible. Según el expediente citado por NBC News, la compañía indicó que el adolescente utilizó la herramienta sin cumplir restricciones establecidas para menores de edad y que sus acciones no reflejaron las advertencias mostradas por la plataforma. La demanda fue presentada por los padres del joven, quienes sostienen que el modelo conversacional participó en la exploración de métodos para quitarse la vida y que la empresa lanzó al mercado versiones avanzadas sin resolver problemas de seguridad.
En su respuesta judicial, la tecnológica añadió que ChatGPT expresó en más de cien ocasiones que Raine debía buscar apoyo profesional, consultar a familiares y acudir a líneas de emergencia especializadas. También mencionó que el servicio contiene alertas visibles en las que señala que el contenido generado no debe tomarse como referencia única ni como asesoría profesional. El caso se centra en la versión GPT‑4o, que según los padres fue puesta a disposición del público sin controles suficientes. Los Raine sostienen que tanto la firma como su director, Sam Altman, tuvieron responsabilidad directa al impulsar un producto que, desde su perspectiva, presentaba fallas relacionadas con protección de usuarios. La empresa reiteró que el acceso del joven ocurrió sin consentimiento de un adulto responsable, lo que configuró una violación a sus propias reglas de uso.
OpenAI publicó además un texto en su sitio web en el que amplió su postura e indicó que su contestación judicial contiene información que, según la compañía, aporta contexto a fragmentos de conversaciones incluidos en la denuncia original. Aseguró que esos diálogos mostraron señales de angustia que no recibieron atención de personas cercanas al joven. La firma sostuvo que su revisión interna respalda la posición de que el caso se vinculó con factores externos al servicio y no con fallas operativas de la plataforma. Con esta declaración, la tecnológica reiteró que OpenAI niega responsabilidad suicidio y defendió la actuación de su herramienta bajo los parámetros que establecen sus lineamientos de uso.






