La cápsula Orión de la misión Artemis II amerizó este viernes 10 de abril de 2026 frente a la costa de San Diego, California, marcando el fin de una travesía histórica que restableció la presencia humana en la órbita lunar tras 54 años de ausencia. El descenso final, que duró aproximadamente 14 minutos desde su entrada en la atmósfera terrestre, culminó con el despliegue de paracaídas para reducir la velocidad antes de impactar el agua a las 20:07 h (tiempo del este).
La tripulación, conformada por Reid Wiseman, Christina Koch (primera mujer en alcanzar la órbita lunar), Victor Glover (primer astronauta de raza negra en la Luna) y el canadiense Jeremy Hansen, completó un viaje de diez días que inició el pasado 1 de abril desde Cabo Cañaveral, Florida.
Récords y avances científicos durante la misión
Durante su estancia en el espacio, la misión Artemis II estableció un nuevo récord de distancia al alejarse 406,771 kilómetros de la Tierra, superando la marca impuesta por el Apolo 13 en 1970. Al pasar por la cara oculta del satélite, los astronautas perdieron comunicación con la NASA durante 40 minutos, tal como estaba previsto en el plan de vuelo.
La cercanía a la superficie lunar —llegando a estar a solo 6,545 kilómetros— permitió realizar observaciones detalladas durante siete horas. La tripulación informó sobre variaciones de color en el terreno, detectando matices marrones y azules que aportan datos valiosos sobre la composición mineral y la antigüedad de las características lunares. Además, gracias a su posición estratégica, los astronautas pudieron presenciar un eclipse solar total de 53 minutos, fenómeno que aprovecharon para analizar la corona solar y buscar destellos de impacto de meteoroides en la superficie oscura de la Luna.
Desafíos técnicos y recuperación final
A pesar del éxito operativo, la misión enfrentó inconvenientes menores como el fallo del sistema sanitario, el cual fue clausurado durante el viaje, y el reporte de olores persistentes dentro de la cabina cuya causa no ha sido determinada. No obstante, estos incidentes no afectaron la seguridad ni los objetivos primordiales de la expedición.
Tras el amerizaje, equipos de recuperación de las fuerzas armadas estadounidenses iniciaron el protocolo de extracción de los cuatro astronautas, quienes serán trasladados a Houston para someterse a revisiones médicas tras haber realizado la primera expedición tripulada a la órbita lunar desde el Apolo 17 en 1972.






