Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron una nueva ronda de sanciones contra Rusia, centradas en limitar sus ingresos por exportaciones de petróleo y gas, utilizadas para financiar su ofensiva militar en Ucrania. Las medidas apuntan directamente a las dos principales petroleras del país, Rosneft y Lukoil, y contemplan sanciones secundarias contra refinerías y bancos en países como India y China que mantengan negocios con estas compañías.
Según el Departamento del Tesoro de EE.UU., las nuevas sanciones buscan presionar al gobierno de Vladímir Putin para que acepte una propuesta de alto el fuego impulsada por el presidente Donald Trump.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que la medida responde al financiamiento continuo de la maquinaria militar rusa y aseguró que Washington está listo para ampliar las restricciones si es necesario. Las refinerías que procesan crudo ruso en India y China podrían suspender sus compras en respuesta, lo que reduciría la demanda y presionaría los precios de venta del petróleo ruso.
Por su parte, la Unión Europea amplió su propia lista de sanciones, incluyendo a 117 buques petroleros adicionales que formarían parte de la llamada “flota en la sombra” utilizada por Rusia para eludir el tope de precios impuesto por Occidente.
La UE también avanza en la eliminación gradual de importaciones de gas natural licuado ruso. Las sanciones entrarán en vigor el 21 de noviembre, lo que abre un periodo de gracia para que los compradores reduzcan sus vínculos comerciales con las empresas rusas. En paralelo, Estados Unidos evalúa extender las restricciones a corredores e intermediarios que facilitan estas operaciones.
Las sanciones han provocado una caída de los ingresos energéticos de Rusia y han elevado sus costos de operación, aunque Moscú sigue generando ingresos considerables por la venta de petróleo.
Desde el inicio de la guerra, Rusia ha perdido aproximadamente 100 mil millones de dólares en exportaciones energéticas, pero en 2024 logró ventas por 189 mil millones de dólares y en 2025 por 154 mil millones, según datos del Instituto de la Escuela de Economía de Kiev. Putin calificó las sanciones como un “acto hostil” y no ha dado señales de aceptar un alto el fuego, mientras continúa utilizando fondos acumulados antes del conflicto para sostener el gasto militar y compensar los déficits presupuestarios.






