El cierre del gobierno estadounidense generó la postergación de otro informe clave sobre la economía, lo que afecta la información disponible para los responsables de la política monetaria en la Reserva Federal. El informe mensual de inflación del Departamento de Trabajo, programado para el 11 de octubre, se aplazó al 24 de octubre.
Esta información es utilizada para calcular el ajuste anual en los beneficios de programas como el Seguro Social. Algunos empleados fueron llamados para completar los datos ya recabados antes del cierre. Además, el reporte oficial de empleo de septiembre, que debió publicarse el 3 de octubre, también permanece pendiente. La disponibilidad de los datos correspondientes a octubre aún no está definida y dependerá de cuánto se prolongue la suspensión de actividades gubernamentales.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, comentó ante la Asociación Nacional de Economía Empresarial que actualmente la institución recurre a fuentes privadas, como los reportes del procesador de nóminas ADP, para evaluar la situación laboral en el país.
También mencionó que los bancos regionales de la Fed obtienen información de forma directa mediante consultas con empresas. Aun así, explicó que existen menos fuentes alternativas confiables para seguir la evolución de la inflación y el crecimiento económico, por lo que los datos oficiales se consideran fundamentales para la toma de decisiones.
Powell indicó que la Fed enfrenta una situación compleja al tener que equilibrar dos objetivos mandatados por el Congreso: máximo empleo y estabilidad de precios.
La inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%, con un incremento de 2.9% respecto al año anterior, según la medida preferida del organismo. Por otro lado, el empleo ha mostrado señales de desaceleración, con una tasa de desempleo que subió a 4.3% en agosto. En este contexto, Powell explicó que las decisiones deben tomarse con precaución, ya que no existe una ruta sin consecuencias.






