Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de Argentina, recibió autorización para usar el balcón del apartamento donde cumple prisión domiciliaria en Buenos Aires por una condena de corrupción, aunque con limitaciones.
El tribunal responsable de ejecutar la sentencia aclaró que no se prohibió expresamente el uso de ninguna zona del inmueble, pero solicitó que se evite cualquier acción que altere la convivencia vecinal, en especial actividades con tinte político.
La decisión se emitió luego de que su defensa solicitó una aclaración tras un mensaje en video en el que la exmandataria afirmó no poder salir ni a regar plantas.
La exjefa de Estado, condenada en 2022 a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta, enfrenta esta etapa del proceso judicial tras la ratificación del fallo por la Corte Suprema.
Desde la confirmación de la sentencia, militantes y simpatizantes se han concentrado fuera del edificio donde reside, lo que generó reclamos por parte de vecinos y comerciantes debido a los cortes de calle y la instalación de vendedores ambulantes.
Las autoridades locales intervinieron para desalojar estructuras colocadas en el área, en un contexto en el que la alcaldía se manifestó en contra de que la exmandataria cumpla su condena en ese barrio por motivos de seguridad.
Fernández, de 72 años, cumple prisión domiciliaria por su edad y por razones de seguridad, tras haber sido víctima de un intento de atentado en 2022.
El tribunal también negó su solicitud de evitar el uso de tobillera electrónica. La condena contra Fernández está relacionada con irregularidades en licitaciones de obras públicas en Santa Cruz entre 2003 y 2015, periodo que abarca los mandatos presidenciales de Néstor Kirchner y de la propia Fernández.
Las obras fueron adjudicadas a empresas de Lázaro Báez, también condenado en el mismo caso. La exmandataria no podrá presentarse como candidata en las elecciones provinciales de septiembre.






