Procter & Gamble anunció que eliminará hasta 7,000 puestos de trabajo en los próximos dos años como parte de un programa de reestructuración global.
La compañía, conocida por marcas como Tide y Pampers, reveló la medida durante una conferencia en París, explicando que los recortes afectarán cerca del 6% de su plantilla mundial, incluyendo aproximadamente el 15% de sus posiciones no manufactureras. El director financiero, Andre Schulten, indicó que la decisión busca mantener los objetivos financieros de la empresa ante un entorno económico adverso.
La reestructuración también contempla la salida de ciertos productos en mercados específicos, aunque los detalles serán anunciados en julio. La medida responde a una combinación de factores, incluidos los crecientes costos generados por aranceles y la disminución en la confianza del consumidor. Según datos de la Universidad de Michigan, el índice de sentimiento del consumidor en Estados Unidos cayó en mayo por quinto mes consecutivo, alcanzando uno de sus niveles más bajos desde 1948. Procter & Gamble reconoció que el aumento de precios de materias primas, materiales de embalaje y productos importados de China ha impactado directamente sus operaciones.
El entorno económico también se ve influido por políticas comerciales. Un análisis reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) señaló que el plan arancelario del expresidente Donald Trump reduciría el déficit federal, pero afectaría negativamente al crecimiento económico, la inflación y el poder adquisitivo de los hogares. La industria de bienes de consumo, incluida Procter & Gamble, también enfrenta aranceles sobre insumos esenciales como la pulpa de madera y la canela, productos que deben importarse por su escasa disponibilidad en el país.






