Durante abril de 2025, la participación económica de las mujeres mexicanas fue de 45.4 %, un punto porcentual menos que el mismo mes del año anterior, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI. Este retroceso implica una menor presencia femenina en el mercado laboral, pese a que las condiciones críticas de ocupación se redujeron.
La población ocupada femenina fue de 24.3 millones, lo que representó una caída de 52 mil trabajadoras en comparación con abril de 2024. Además, la proporción de mujeres disponibles para trabajar sin haber buscado empleo activamente bajó de 11.8 % a 10.7 % de la PNEA.
Aunque la tasa de desocupación entre mujeres subió ligeramente de 2.6 % a 2.7 %, la mayor parte de las mujeres desempleadas (46.5 %) se ubicó en el grupo de 25 a 44 años, seguido del grupo de 15 a 24 años (31.7 %).
En contraste, la tasa de trabajo asalariado femenino subió de 66.7 % a 68.0 %, lo que sugiere que más mujeres lograron acceder a empleos con remuneración formal. No obstante, persiste un alto nivel de informalidad laboral en este grupo: 54.9 %, apenas por debajo del 55.3 % de un año antes.






