El empresario Elon Musk concluyó su etapa como asesor del Gobierno de Estados Unidos, tras haber liderado el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) durante un periodo temporal que finalizó este 29 de mayo. Mediante un mensaje en su red social X, explicó que su papel como Empleado Especial del Gobierno tenía un límite legal de 130 días y que el trabajo de esa oficina seguirá avanzando. DOGE fue una dependencia creada al inicio del segundo mandato de Donald Trump con el objetivo de reducir el gasto público.
Musk se convirtió en una figura cercana al presidente desde la campaña de 2024, cuando fue uno de sus principales donantes y participó activamente en eventos del candidato republicano. Desde enero de 2025, asumió tareas dentro del gabinete y encabezó una serie de recortes en la administración federal, con el despido de más de 100 mil empleados y el cierre de programas internacionales. Sin embargo, cifras presentadas en medios estadounidenses como The Washington Post señalaron que los ahorros obtenidos fueron menores a los reportados por DOGE.
Su salida se da luego de desacuerdos con el Gobierno en temas fiscales y comerciales. Musk expresó en entrevistas su inconformidad con el plan presupuestario aprobado recientemente por la Cámara de Representantes, al considerar que contradice los objetivos de reducción de gasto. También hizo públicas sus críticas a la política arancelaria del presidente. La baja en las ganancias de sus empresas, como Tesla, y las protestas en su contra en distintas ciudades se sumaron a un entorno de presión que derivó en el fin de su participación política activa.






