El gobierno de Estados Unidos presentó una moción ante una corte federal para poner fin al Acuerdo Flores, un convenio legal que desde 1997 regula las condiciones en que deben mantenerse los niños migrantes bajo custodia federal.
Este acuerdo impone un límite de 72 horas para la detención de menores por parte de la Patrulla Fronteriza y establece estándares mínimos de bienestar. Según el documento judicial, el gobierno considera que las políticas actuales y la legislación vigente cumplen ya con los requerimientos establecidos por el acuerdo, por lo que solicita su terminación.
Los argumentos presentados en la moción señalan que el Acuerdo Flores ha influido en el aumento del número de niños migrantes al eliminar restricciones que antes disuadían a familias de ingresar ilegalmente a Estados Unidos.
También se menciona que el régimen de supervisión impuesto por el acuerdo ha dificultado cambios en las políticas migratorias. En años recientes, las autoridades migratorias han enfrentado críticas por condiciones inadecuadas en centros de detención, a pesar del acuerdo en vigor, como se evidenció en un caso en Texas donde menores fueron trasladados por falta de recursos básicos.
La jueza federal Dolly Gee, encargada del caso, fijó una audiencia para el 18 de julio, donde se analizará la solicitud del gobierno. El acuerdo surgió tras una demanda presentada en los años ochenta, que denunció malos tratos a menores bajo custodia del gobierno. Durante la administración Biden, parte de la supervisión se transfirió al Departamento de Salud y Servicios Humanos, aunque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza continúa bajo las reglas del acuerdo. La continuidad de la supervisión judicial también fue reafirmada en enero, cuando un juez determinó que la CBP aún no estaba preparada para asumirla plenamente.






