El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, anunció la suspensión de la ley marcial que había declarado a última hora del martes como medida para “salvaguardar el orden constitucional” ante lo que calificó como amenazas de actividades “antiestatales”. La decisión de levantar esta medida se tomó horas después de que la Asamblea Nacional votara a favor de su revocación con 190 votos, lo que obliga al Ejecutivo a acatar según la Constitución.
Yoon, en un mensaje televisado desde la Oficina Presidencial, informó que las tropas desplegadas bajo el mando de la ley marcial ya se han retirado y que convocará a una reunión de gabinete lo antes posible para formalizar la suspensión. También pidió al Parlamento que detenga lo que describió como acciones legislativas que afectan la gobernabilidad del país.
La imposición de la ley marcial generó una respuesta inmediata tanto en el ámbito político como social, con miles de personas manifestándose en las calles de Seúl y rodeando la sede legislativa. Durante las cinco horas que estuvo vigente, las actividades políticas y las protestas quedaron prohibidas bajo el control militar, aunque no se reportaron incidentes significativos.






