El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo nuevamente su pronóstico de crecimiento económico para México en 2023, situándolo en 1.5%, por debajo del 2.2% proyectado en julio. Este ajuste marca el cuarto cambio a la baja en el año, tras un estimado inicial de 2.7% en enero.
El FMI señaló que la desaceleración económica se debe a factores como la restricción monetaria, limitaciones en la capacidad productiva, y efectos de reformas institucionales recientes, además de un entorno global de mayor aversión al riesgo y la desaceleración en Estados Unidos.
El organismo también destacó que la reciente reforma judicial en México genera incertidumbre sobre la ejecución de contratos y el Estado de derecho, lo que podría afectar la inversión privada.
Recomendaron que se implemente de manera clara para garantizar la independencia y profesionalismo del Poder Judicial. Para 2024, el FMI proyecta un crecimiento del 1.3%, ligeramente por encima de la estimación del Banco de México, que prevé un rango entre 0.4% y 2%.
Por otro lado, el FMI dijo que se necesita una reforma fiscal integral en la nueva administración para reducir el déficit y la deuda pública. Señaló que el nearshoring representa una oportunidad para México, pero advirtió que se requieren reformas estructurales para aprovechar este potencial, incluyendo mejoras en infraestructura y un aumento en la participación femenina en la fuerza laboral.




