Gustavo Alarcón Herrera asumió oficialmente la Presidencia Municipal de Chilpancingo, Guerrero, tras la muerte violenta de Alejandro Arcos Catalán, quien ocupaba el cargo. La toma de protesta se realizó ante el Pleno del Congreso de Guerrero el 10 de octubre de 2024, en un contexto marcado por la inseguridad en la región.
Arcos Catalán fue asesinado el 6 de octubre, cuando su cuerpo decapitado fue hallado dentro de un vehículo en las calles de Chilpancingo. Vecinos alertaron a las autoridades al descubrir una cabeza humana en el toldo de dicho automóvil. Este crimen ocurrió pocos días después de que el secretario general de su administración, Francisco Tapia, también fuera asesinado.
Alarcón Herrera, quien era suplente de Arcos, solicitó la intervención de los gobiernos federal y estatal para abordar la creciente violencia en la zona. Además, expresó su intención de continuar los proyectos de su predecesor y mejorar la seguridad en Chilpancingo.






