La postura económica de México frente a las medidas proteccionistas de Washington se mantiene firme. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que las nuevas disposiciones sobre los aranceles de Estados Unidos a México no generan un impacto negativo adicional para la economía nacional. La mandataria explicó que se mantiene únicamente la tasa del 10 por ciento que ya se aplicaba previamente a todos los productos que estaban fuera del tratado comercial de América del Norte.
Durante su análisis, la jefa del Ejecutivo consideró que esta decisión estadounidense deriva de la visión proteccionista que mantiene el gobierno de ese país sobre su propio mercado.
Origen y alcance sobre los aranceles de Estados Unidos a México
Al detallar el trasfondo legal de la medida, la presidenta relató que una resolución de la Suprema Corte estadounidense determinó que los impuestos ordenados por el presidente Donald Trump en 2025 carecían de sustento legal. Frente a este fallo, la administración de Estados Unidos buscó un esquema alternativo bajo el denominado arancel 301 para países donde se señale trabajo forzado.
Sin embargo, la mandataria enfatizó que se trata de una medida unilateral que aplica no solo a México, sino a todo el mundo.
Por otra parte, al evaluar su reunión con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, dentro de las conversaciones vinculadas al T-MEC, la presidenta calificó el diálogo como un buen encuentro. No obstante, precisó que aún no existen acuerdos concretos, debido a que Washington plantea reforzar las normas relativas a las reglas de origen.
Déficit comercial, proteccionismo e integración frente a China
Sheinbaum Pardo detalló que el gobierno de Estados Unidos busca reducir su déficit comercial con México, dado que nuestro país exporta más bienes de los que importa de allá. Si bien la administración de Trump sostiene la idea de reindustrializar su economía atrayendo plantas ubicadas en Asia y México, la mandataria estimó que ese escenario difícilmente ocurrirá.
“No puede haber una visión en la cual la búsqueda de prosperidad de Estados Unidos vaya en detrimento de la economía de México. En realidad, la prosperidad estadounidense ayuda a la prosperidad en México y viceversa”, puntualizó.
Finalmente, consideró complejo negociar bajo esquemas proteccionistas, pero resaltó que frente al crecimiento de China en el comercio global, resulta indispensable la unión regional. Recordó que la integración económica de América del Norte permite que componentes clave de productos electrónicos y de nueva tecnología se fabriquen en suelo mexicano de forma competitiva.






