En un entorno laboral donde retener el talento es una prioridad, la cultura organizacional de las empresas enfrenta desafíos importantes de compromiso y pertenencia. Ante esto, el Mundial 2026 se presenta como una herramienta inesperada pero efectiva para impulsar la conexión entre los equipos de trabajo.
Esta oportunidad cobra relevancia debido a que fortalecer el compromiso de los colaboradores representa uno de los principales retos actuales para las organizaciones en el país.
“En México, apenas alrededor del 23% de los empleados reporta sentirse comprometido con su trabajo; mientras que, a nivel global, sólo dos de cada diez colaboradores se consideran realmente comprometidos con sus organizaciones”, comentó Carol Viviana Ocampo Perdomo, Directora de Recruitment Solutions de LHH México.
El valor de las experiencias compartidas en el esquema híbrido
Las culturas sólidas no se construyen únicamente a través de procesos formales. Por el contrario, se fortalecen mediante momentos que generan emociones colectivas y conversaciones espontáneas entre las personas. Por lo tanto, en un contexto donde muchas compañías operan bajo esquemas híbridos, fomentar espacios de conexión humana es importante para mantener los vínculos laborales.
La necesidad de robustecer estos lazos responde a una realidad urgente. De acuerdo con datos recientes, el 60% de las personas considera que el clima laboral en su organización necesita mejorar. Además, el sentido de pertenencia se mantiene como uno de los factores más estrechamente relacionados con el bienestar emocional de los trabajadores.
Ocampo Perdomo afirma que las personas construyen relaciones más sólidas cuando comparten experiencias . En consecuencia, eventos de gran alcance como el torneo de futbol pueden convertirse en catalizadores de conexión que trascienden jerarquías y áreas de trabajo.
Del marcador al engagement estratégico
Ver un partido en conjunto o participar en dinámicas internas favorece la interacción entre personas que normalmente tienen poco contacto. Sin embargo, el verdadero valor no se encuentra en el evento deportivo por sí mismo, sino en la capacidad estratégica de las firmas para aprovechar estos momentos como detonadores de cohesión y confianza.
Desde la experiencia de LHH acompañando procesos de transformación cultural, se observa que las organizaciones que promueven conexiones humanas genuinas suelen desarrollar culturas más resilientes y atractivas para el talento. Carol Viviana señala que cuando estas iniciativas se gestionan de manera alineada, se convierten en un poderoso impulsor del compromiso.
“Las organizaciones más sólidas son aquellas que encuentran oportunidades para generar conexiones genuinas entre las personas. Cuando estas iniciativas se gestionan de manera estratégica y alineadas con la cultura organizacional, pueden convertirse en un poderoso impulsor del compromiso, la colaboración y el sentido de pertenencia”, señala Carol Viviana.
Finalmente, el desafío para la cultura organizacional de las empresas consiste en encontrar el equilibrio adecuado entre celebración, inclusión y continuidad operativa. Las compañías que adopten una perspectiva amplia podrán utilizar el Mundial como una plataforma para promover la integración y la convivencia entre equipos diversos, independientemente de su nivel de interés por el deporte.




