La reciente intervención estética en los puentes peatonales e inmobiliario urbano de las vialidades primarias desató una intensa ola de críticas en las plataformas digitales. Habitantes de la capital del país denunciaron que diversas estructuras, que hace poco tiempo recibieron una capa de pintura morada, fueron cubiertas nuevamente, ahora con pintura amarilla. El hecho generó descontento debido al uso de los recursos presupuestales y la falta de planeación en los criterios de seguridad vial.
A través de videos y fotografías difundidos por los propios usuarios, se evidenció el cambio de cromática en puntos de alta afluencia vehicular, tales como el Distribuidor Vial San Antonio, en su incorporación hacia Río Becerra dentro de la alcaldía Benito Juárez. Estas vialidades, que originalmente adoptaron el distintivo lila de la actual administración, muestran los trabajos de reconfiguración visual.
Cuestionan seguridad vial y gasto público
La controversia escaló entre los internautas, quienes señalaron que el color amarillo sí responde a los manuales internacionales de visibilidad técnica e infraestructura carretera; sin embargo, condenaron la falta de conocimiento inicial de las dependencias encargadas que obligó a realizar un doble trabajo en las calles.
“El problema fue el lila anterior. No es justo que se pague por caprichos e ignorancia de las autoridades”, refutaron los ciudadanos en las denuncias digitales, donde también lamentaron el abandono de bolardos y otras medidas de protección peatonal en el mismo perímetro vial.
El presupuesto asignado a la infraestructura urbana
Esta ola de inconformidades coincide con el último informe del Gobierno de la Ciudad de México, que detalló los avances del programa integral de rehabilitación de vialidades primarias. Para este rubro, las autoridades locales asignaron una inversión histórica superior a los 2 mil 600 millones de pesos, dinero destinado principalmente a tareas de repavimentación, bacheo y mantenimiento profundo de calles y avenidas de la demarcación.
No obstante, a pesar de las constantes demandas de transparencia por parte de la ciudadanía y miembros del congreso local, la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) no precisó el monto específico que se destinó para la adquisición y aplicación de pintura en la infraestructura urbana ni el impacto financiero que representa este nuevo cambio de color en los puentes capitalinos.
Las labores en el mobiliario continúan en diversas zonas de la capital, mientras la opinión pública exige que las decisiones técnicas de tránsito y balizamiento prevalezcan por encima de las agendas de identidad política o administrativa.






