El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó este miércoles 27 de mayo de 2026 su reporte sobre la pobreza laboral en México correspondiente al primer trimestre de 2026. Los resultados oficiales indican una disminución en el porcentaje de la población que se encuentra en esta condición económica, la cual define a los hogares cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria básica.
De acuerdo con el organismo autónomo, durante los primeros tres meses del año la tasa de pobreza laboral a nivel nacional se ubicó en 30.7 por ciento. Esta cifra representa una reducción de 3.2 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año 2025.
Comportamiento por zonas geográficas y entidades federativas
El análisis metodológico del Inegi detalla que el descenso de este indicador se manifestó tanto en los entornos rurales como urbanos. En el ámbito rural se registró la mayor disminución al caer 3.8 puntos porcentuales, pasando de un 48.0 por ciento en 2025 a un 44.2 por ciento en el primer trimestre de 2026. Por su parte, el sector urbano mostró una reducción de 2.8 puntos porcentuales, situándose en un 26.9 por ciento frente al 29.7 por ciento reportado el año previo.
A nivel estatal, la distribución de la pobreza laboral continuó reflejando disparidades estructurales entre las distintas regiones de la República Mexicana. Los estados que registraron los mayores porcentajes de población en esta situación fueron Chiapas con el 60.8 por ciento, Oaxaca con el 52.7 por ciento y Guerrero con el 47.7 por ciento. En contraste, las entidades federativas con los menores índices de pobreza laboral fueron Baja California Sur con el 14.1 por ciento, Baja California con el 16.3 por ciento y Colima con el 19.9 por ciento.
Ingreso laboral real y brecha de género
Durante el primer trimestre de 2026, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada en el país se estableció en 8,110.67 pesos mensuales.
El reporte del Inegi expone la persistencia de la brecha de género en las remuneraciones percibidas por los trabajadores, anotando que los hombres ocupados percibieron un salario promedio de 8,795.62 pesos al mes, mientras que las mujeres ocupadas reportaron un ingreso de 7,126.15 pesos mensuales. Esto equivale a una diferencia económica de 1,669.47 pesos en favor de la población masculina, a pesar de registrarse un incremento general en la variación anual de las percepciones de ambos sectores.
Contrastes entre formalidad e informalidad laboral
El documento estadístico también desglosa el comportamiento de los ingresos reales promedio con base en el estatus contractual y de seguridad social de los trabajadores:
- Empleo formal: Los trabajadores contratados bajo esquemas formales registraron un ingreso mensual promedio de 11,157.72 pesos, lo que significó un crecimiento anual del 4.1 por ciento.
- Empleo informal: La población ocupada dentro de la economía informal percibió un ingreso promedio de 5,751.41 pesos mensuales; no obstante, este sector observó una tasa de incremento anual superior, equivalente al 6.6 por ciento.






