La economía mexicana se encuentra en el centro de un intenso debate macroeconómico. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respaldó de forma contundente las recientes declaraciones del ingeniero Carlos Slim, quien tachó de “irracional” y “ridícula” la baja de perspectiva o calificación que la agencia Moody’s aplicó al país la semana pasada.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria nacional celebró el posicionamiento del empresario, asegurando que su lectura coincide plenamente con la solidez real que muestran las finanzas de la República, lejos de los sesgos metodológicos de las firmas internacionales.
El peso de Carlos Slim frente a los mercados internacionales
Para la jefa del Ejecutivo federal, la reacción del presidente de Grupo Carso es un síntoma inequívoco de que los sectores productivos del país mantienen una visión altamente optimista sobre el rumbo de la actividad financiera nacional.
“Cuando él dice ‘ridícula la calificación’, quiere decir que ve muy positiva la economía nacional y es un hombre que no solo ve sus empresas, sino los números permanentes de la economía mexicana y tiene conocimiento de lo que está pasando”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Sheinbaum sumó que la intervención del magnate resulta sumamente valiosa para la reputación corporativa de la nación debido a que “su opinión pesa en el país y en el mundo”, sirviendo como un contrapeso técnico ante la desconfianza de los portafolios extranjeros.
El desfase de las calificadoras: “Se quedaron en el periodo neoliberal”
Al profundizar en las razones por las cuales las agencias financieras globales mantienen notas castigadas para México, la presidenta argumentó que estas corporaciones padecen de un anacronismo metodológico estructural. Manifestó que las calificadoras evalúan los mercados con “sus indicadores muy al pasado, como se hacía antes; se quedaron en el tiempo del periodo neoliberal, esencialmente”.






