Los mercados financieros mexicanos cerraron la jornada con pérdidas, afectados por un entorno de cautela global y datos económicos locales desfavorables. El peso mexicano registró una depreciación del 0.24%, cotizando en 17.2217 unidades por dólar hacia el final de la sesión.
La caída de la moneda nacional fue impulsada por un dólar fortalecido tras conocerse datos de inflación en Estados Unidos, lo que refuerza la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga tasas de interés elevadas por un periodo prolongado. Además, el aumento en la demanda de activos de refugio debido a la incertidumbre en Medio Oriente, particularmente por el estancamiento del proceso de paz entre Estados Unidos e Irán, añadió presión sobre las divisas emergentes.
Desempeño de la Bolsa Mexicana de Valores
El índice líder S&P/BMV IPC también terminó en terreno negativo con una baja del 0.30%, ubicándose en 70,036.66 puntos. A pesar del retroceso, el indicador logró mantenerse por encima del umbral de las 70,000 unidades.
Entre los movimientos más destacados del mercado accionario se encuentran:
- Quálitas: Encabezó las pérdidas con una caída del 4.03%.
- Vesta: Cedió un 2.88% en sus papeles.
Debilidad en la actividad industrial local
En el ámbito interno, la producción industrial cayó en marzo con una intensidad mayor a la prevista, afectada principalmente por el deterioro en los sectores de construcción y manufacturas. Este dato interrumpe la recuperación observada en febrero y reaviva las señales de un arranque de año débil para la economía del país.
No obstante, analistas de Grupo Financiero Ve por Más mantienen una perspectiva moderadamente positiva a futuro, señalando que la industria podría recuperar tracción si se concretan los planes de infraestructura federales y se reactivan proyectos vinculados a la renovación del TMEC.
Mercado de deuda y política monetaria
En la subasta semanal de valores gubernamentales, los rendimientos de los Cetes mostraron disminuciones en la mayoría de sus plazos, salvo en el de 28 días, que subió cinco puntos básicos para situarse en 6.54%.
Este comportamiento sigue a la decisión de Banco de México de la semana pasada, cuando recortó la tasa clave a un 6.5%, marcando, según la institución, el fin de un ciclo de flexibilización monetaria que duró más de dos años.
Con información de Reuters






