En una jornada que marca un punto de inflexión para la economía global, los precios del petróleo superaron este lunes los 100 dólares por barril, alcanzando niveles no vistos en más de tres años y medio. La intensificación de la guerra con Irán ha generado un cuello de botella en las principales rutas de suministro, desatando el pánico en los mercados energéticos internacionales.
Tras la reanudación de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Chicago, el crudo Brent, referente internacional, escaló hasta los 101.19 dólares, lo que representa un incremento del 9.2% respecto al cierre anterior. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) mostró un repunte aún más agresivo del 16.2%, cotizando en 107.06 dólares por barril.
Estrecho de Ormuz: El punto ciego del suministro global
El factor determinante en esta escalada es la parálisis operativa en el Estrecho de Ormuz. Esta vía marítima es vital para el comercio energético, ya que por ella transitan diariamente cerca de 15 millones de barriles de crudo, equivalentes al 20% del petróleo mundial.
La amenaza constante de ataques con misiles y drones ha detenido prácticamente el flujo de petroleros provenientes de naciones clave como Arabia Saudí, Kuwait, Irak y los Emiratos Árabes Unidos. Según analistas de Rystad Energy, el riesgo de guerra ha obligado a las navieras a suspender rutas, lo que reduce drásticamente la oferta disponible en el mercado inmediato.
Recortes en la producción y ataques a infraestructura
La crisis no se limita al transporte. La capacidad de almacenamiento en Medio Oriente está llegando a su límite, obligando a países como Irak y Kuwait a recortar su producción ante la imposibilidad de exportar sus excedentes.
A este escenario se suman los ataques directos contra instalaciones de gas y petróleo reportados en la última semana, donde tanto instalaciones iraníes como activos estratégicos en la región han sido blanco de ofensivas. Este panorama de incertidumbre sugiere que, de no concretarse una tregua o garantizarse la seguridad en las rutas marítimas, la volatilidad continuará presionando los precios al alza.
Impacto en la economía y la inflación
El encarecimiento del crudo proyecta una sombra sobre la inflación global. Un petróleo por encima de los 100 dólares impacta directamente en los costos de transporte, manufactura y servicios básicos. En países como México y Estados Unidos, los analistas ya prevén un aumento en el precio de las gasolinas, lo que podría obligar a los bancos centrales a ajustar sus políticas monetarias para contener una nueva ola inflacionaria.






