Wall Street cerró este viernes con pérdidas generalizadas y puso fin a una semana marcada por la volatilidad en los mercados, en medio de la creciente tensión en Oriente Medio tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Teherán.
Al cierre de la jornada en la bolsa neoyorquina, el Dow Jones de Industriales cayó 0.95%, para ubicarse en 47,501 puntos. Por su parte, el S&P 500 retrocedió 1.33%, hasta los 6,740 puntos, mientras que el Nasdaq, con fuerte presencia tecnológica, perdió 1.59%, para cerrar en 22,387 unidades.
En el balance semanal, los principales indicadores también registraron pérdidas. El Dow Jones acumuló una caída de 3.01%, el S&P 500 retrocedió 2.02% y el Nasdaq bajó 1.24%, reflejando la cautela de los inversionistas ante el riesgo de una mayor escalada militar en la región.
La semana estuvo marcada por fuertes oscilaciones en los mercados. El índice de volatilidad VIX, conocido como el “indicador del miedo” de Wall Street, subió hasta 29.26 puntos, su nivel más alto desde que el presidente Donald Trump anunciara aranceles para numerosos países en abril del año pasado.
Analistas señalan que el conflicto podría seguir afectando al mercado si se prolonga. El experto Jed Ellerbroek advirtió que, cuanto más dure la guerra, mayor será su impacto en el comportamiento de los inversionistas.
Entre las empresas con mayores caídas destacaron Royal Caribbean, que acumuló pérdidas superiores al 10% en la semana, y Caterpillar, cuyos títulos retrocedieron 3.57% en la sesión.
En otros mercados, los activos considerados refugio, como el oro y la plata, cerraron la jornada al alza, aunque registraron pérdidas en el balance semanal. El oro subió 1.78% en la jornada, hasta 5,171 dólares por onza, pero acumuló una caída semanal de 2.33%. La plata avanzó 2.74%, hasta 84.4 dólares por onza, aunque perdió 10.57% en la semana.
El movimiento más destacado se registró en el mercado energético. El petróleo de Texas (WTI) cerró en 90.9 dólares por barril, tras registrar su mayor subida semanal desde 1983, con un incremento de 35.65% respecto al viernes anterior.
El fuerte encarecimiento del crudo generó presiones adicionales en el mercado, especialmente sobre aerolíneas y empresas de cruceros, cuyos costos operativos dependen en gran medida del precio del combustible.
Con información de EFE






