El gobierno de México se prepara para endurecer la normativa sobre las operaciones mineras de carbón, informó la Secretaría del Trabajo, luego del mayor escrutinio público que surgió tras el derrumbe de una mina en 2022 que dejó 10 trabajadores muertos.
El nuevo plan contempla eliminar el sistema que permitía a las minas de carbón “a pequeña escala” operar con requisitos de seguridad más flexibles o con exenciones a ciertas normas, con el objetivo de reforzar la protección de los trabajadores del sector.
El accidente ocurrido en Coahuila, estado fronterizo con Estados Unidos, puso en evidencia los riesgos que enfrentan los mineros en pequeños yacimientos poco regulados, además de generar críticas hacia la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que recibía carbón proveniente de esa mina.
La preocupación por las condiciones de seguridad se mantuvo en la región. El año pasado, ocho trabajadores quedaron atrapados brevemente en otra mina del mismo estado después de que se rompiera el cabrestante que jalaba una vagoneta, según reportes de medios locales.
De acuerdo con la Secretaría del Trabajo, las nuevas reglas exigirán túneles de mayores dimensiones para garantizar la estabilidad estructural, así como sistemas de ventilación adecuados que aseguren el suministro de oxígeno. También se modificarán las normas técnicas relacionadas con la inclinación de las rampas en las minas.
En México, el carbón alimenta una pequeña parte de la red energética nacional, además de ser utilizado por la industria siderúrgica, incluida la empresa ArcelorMittal, uno de los principales fabricantes de acero que opera en el país.
Con información de Reuters






