La tensión diplomática entre México y Perú podría estar cerca de un punto de inflexión. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo adelantó que su gobierno evaluará si es “factible” restablecer las relaciones diplomáticas, luego de que el Congreso peruano eligiera a José María Balcázar Zelada como nuevo presidente interino.
Balcázar Zelada llega al cargo tras la destitución de José Jerí, quien fue depuesto en medio de graves acusaciones de corrupción. Este cambio de mando es visto con cautela desde México, debido a la afinidad ideológica del nuevo mandatario con el expresidente Pedro Castillo.
La postura de México: “Ellos rompieron con nosotros”
Pese a la apertura al diálogo, la presidenta Sheinbaum fue enfática al señalar que la iniciativa debe surgir desde Lima. “Vamos a esperar a ver, una vez que tome posesión, si es factible restablecer las relaciones. Tiene que ser de ellos porque ellos son los que rompieron con México”, declaró la mandataria.
El distanciamiento oficial ocurrió en noviembre pasado, cuando el gobierno peruano decidió romper vínculos tras el anuncio de México de otorgar asilo político a la ex primera ministra Betssy Chávez, colaboradora cercana de Castillo.
¿Por qué importa este cambio en Perú?
El nuevo presidente interino, José María Balcázar, pertenece al mismo partido que llevó al poder a Pedro Castillo. Para el Gobierno de México, este factor es clave para determinar si existirá una nueva disposición política que permita normalizar el intercambio de embajadores y la cooperación bilateral, la cual ha estado congelada desde finales de 2022.






