Al menos 15 personas murieron por los incendios forestales registrados en la zona centro-sur de Chile, donde las llamas alcanzaron viviendas y vehículos, de acuerdo con el último reporte de autoridades. El presidente Gabriel Boric decretó estado de catástrofe y ordenó la movilización de todos los recursos para atender la emergencia.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, confirmó la cifra de víctimas y detalló que se combaten actualmente 24 focos activos. Por su parte, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, informó que cerca de 50 mil personas fueron evacuadas y que el mandatario viajará a las zonas afectadas. Se prevén altas temperaturas que podrían dificultar el control del fuego.
Los incendios afectan principalmente a las regiones de Ñuble y Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, donde al menos 12 focos se mantienen activos. En la comuna de Penco, el alcalde Rodrigo Vera denunció saqueos y la saturación de albergues sin acceso a alimentos, al tiempo que cuestionó la respuesta federal. El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, advirtió que la cifra de fallecidos podría aumentar, ya que las llamas alcanzaron a personas en medio de sus actividades cotidianas. Las condiciones climáticas adversas, como los fuertes vientos y la densa columna de humo, han impedido el uso de aeronaves en las labores de combate.
La directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, indicó que unas 20 mil personas fueron evacuadas de un total de 60 mil habitantes en la zona crítica. El organismo emitió alertas para evacuar completamente nueve sectores, en su mayoría en Penco, donde los accesos permanecen cerrados.
En Lirquén, otra comuna afectada, el hospital fue evacuado, incluyendo personal médico y pacientes. La provincia de Concepción continúa en alerta roja por incendios, lo que también provocó la suspensión del partido amistoso entre Universidad de Chile y Racing Club, previsto para este domingo.






