El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que Irán quiere negociar con Washington, luego de que su gobierno amenazara con tomar represalias por la represión violenta de las recientes protestas en ese país.
Las manifestaciones, que comenzaron el 28 de diciembre debido al colapso de la moneda local, se han extendido por todo Irán y han dejado al menos 544 personas muertas, según cifras de un grupo de activistas con sede en Estados Unidos. La cifra incluye a 496 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas de seguridad. Más de 10 mil personas han sido detenidas.
Durante el fin de semana, el ministro de Exteriores de Omán visitó Teherán en un contexto en el que, según Trump, se prepara una posible reunión bilateral. El mandatario advirtió que podría actuar antes de ese encuentro, dada la creciente cifra de fallecidos y detenciones.
En respuesta, Irán organizó movilizaciones a favor del gobierno en varias ciudades, en las que se repitieron consignas contra Estados Unidos e Israel. Las autoridades iraníes también enviaron advertencias por mensaje de texto instando a la población a no salir a las calles, señalando la presencia de “grupos terroristas” y amenazas de violencia.
El gobierno iraní, a través de su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó que la situación en el país está “bajo control total” y responsabilizó a Estados Unidos e Israel por la escalada de violencia. También expresó que Irán está dispuesto al diálogo, pero bajo condiciones de respeto mutuo.
A pesar del corte de internet y las restricciones en las comunicaciones, medios como Al Jazeera han transmitido información desde dentro del país. Mientras tanto, fuentes estadounidenses indicaron que el equipo de seguridad nacional de Trump analiza opciones militares, ciberataques u otras respuestas frente a las acciones del gobierno iraní.






