El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como un “gran éxito” la operación militar del sábado que llevó al derrocamiento del mandatario venezolano Nicolás Maduro, y anunció que su administración asumirá temporalmente la dirección del país sudamericano mientras se organiza una transición de poder.
En conferencia de prensa desde su resort Mar-a-Lago, en Florida, Trump declaró: “Esta fue una de las demostraciones más impresionantes, efectivas y poderosas del poderío militar y la competencia estadounidense en la historia de Estados Unidos.”
Pese a la falta de evidencia visible sobre una presencia militar estadounidense en el terreno en Caracas, el presidente mostró una postura desafiante y reafirmó su visión intervencionista como parte de su política exterior.
Acompañado de su equipo de seguridad nacional, Trump se comprometió a ayudar a Venezuela a iniciar una etapa de “paz” y “justicia” tras lo que calificó como décadas de gobiernos autoritarios.
Trump: “Lo dirigiremos profesionalmente”
El mandatario también aseguró que su administración tomará control directo de Venezuela de forma temporal: “Si simplemente nos fuéramos, (Venezuela) no tendría ninguna oportunidad de recuperarse. Lo dirigiremos adecuadamente. Lo dirigiremos profesionalmente”, afirmó.
Además, intentó tranquilizar a la ciudadanía estadounidense en cuanto a los costos de la intervención: “El dinero que sale del suelo es muy sustancial. Nos van a reembolsar por todo lo que gastemos”, aseguró, haciendo referencia a los recursos petroleros del país sudamericano.
Trump explicó que las mejores compañías petroleras del mundo llegarán a Venezuela para invertir: “Y los mayores beneficiarios será el pueblo de Venezuela.”
Preocupación internacional por legalidad y consecuencias
La acción militar y la extradición nocturna de Nicolás Maduro y su esposa generaron reacciones mixtas en la comunidad internacional. El presidente de la Comisión Europea, António Costa, expresó su “gran preocupación” por la situación.
El canciller francés, Jean-Noël Barrot, fue más directo: “La operación militar que llevó a la captura de Maduro infringe el principio de no uso de la fuerza que sustenta el derecho internacional.”
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia condenó el “acto de agresión armada” y afirmó que “Venezuela debe tener garantizado el derecho a determinar su propio destino sin ninguna intervención destructiva, y mucho menos militar, desde el exterior”.
China se sumó a la condena al calificar la operación como una violación al derecho internacional y la soberanía venezolana.
Reacciones internas y oposición venezolana
En el Congreso de Estados Unidos, el senador demócrata Ruben Gallego, de Arizona, fue tajante: “Esta guerra es ilegal, es vergonzoso que hayamos pasado de ser el policía del mundo a ser el matón del mundo en menos de un año.”
La operación fue impulsada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha sido un férreo opositor de Maduro. Desde Florida, el representante Carlos Gimenez agradeció a Trump por “cambiar el curso de la historia en nuestro hemisferio”, comparando la caída de Maduro con la del Muro de Berlín.
Rubio, por su parte, lanzó una advertencia al gobierno cubano: “Si viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría preocupado, al menos un poco.”
El futuro de Venezuela, aún incierto
Aunque se ha señalado que el político exiliado Edmundo González es considerado el presidente legítimo por la oposición venezolana, Trump aseguró que aún no está listo para reconocer a ningún líder: “No podemos arriesgarnos a dejar que alguien más dirija (Venezuela), que simplemente tome el control donde (Maduro) lo dejó.”
A principios de esta semana, Maduro había expresado disposición para negociar con Estados Unidos, incluyendo temas como el narcotráfico y la inversión petrolera. No obstante, Trump reveló que se le ofrecieron oportunidades para rendirse, pero las rechazó.
En un último intento de interlocución, la vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió la liberación de Maduro, pero dejó abierta la puerta a un diálogo: Trump indicó que Rubio sostuvo una larga conversación telefónica con ella tras la captura.





