El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, fue detenido junto a su esposa, Cilia Flores, en una operación militar realizada en las primeras horas del sábado en territorio venezolano. Ambos fueron trasladados a Estados Unidos, donde enfrentarán un proceso judicial en una corte federal del Distrito Sur de Nueva York.
La acusación formal, desclasificada recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, señala a Maduro de dirigir un “gobierno corrupto e ilegítimo” involucrado en una amplia operación de narcotráfico que, según las autoridades, permitió el ingreso de miles de toneladas de cocaína a territorio estadounidense. La frase clave cargos en EE.UU. por narcotráfico aparece en el primer párrafo y da contexto al proceso legal.
La acusación incluye cuatro cargos contra Nicolás Maduro: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ese tipo de armamento.
Los mismos cargos ya figuraban en una acusación anterior de 2020. En esta nueva versión, se incorporan nuevas imputaciones contra su esposa. El documento judicial detalla que organizaciones como el cártel de Sinaloa y el grupo Tren de Aragua colaboraron con el gobierno venezolano para transportar grandes cantidades de droga hacia Estados Unidos. A cambio, altos funcionarios venezolanos habrían recibido protección y pagos en efectivo, con la participación directa del entorno familiar de Maduro.
Además de los cargos en EE.UU. por narcotráfico, el Departamento de Justicia estadounidense señala a Maduro y su esposa por presuntamente ordenar actos de violencia como secuestros y asesinatos contra personas que afectaron su red de tráfico. También se acusa a Cilia Flores de facilitar reuniones entre narcotraficantes y funcionarios antidrogas a cambio de sobornos.
En otro caso mencionado en la acusación, dos sobrinos de Flores fueron grabados en 2015 planeando el envío de cargamentos de cocaína desde un hangar presidencial en Venezuela. Ambos fueron condenados por conspiración en 2017 y liberados en 2022 tras un intercambio de prisioneros entre ambos países.






