La primera Superluna del año coincidirá con el pico de la lluvia de meteoritos Cuadrántidas durante la noche del viernes 5 al sábado 6 de enero de 2026. Ambos fenómenos astronómicos serán visibles desde zonas del hemisferio norte, aunque expertos señalan que el brillo de la Luna podría dificultar la observación completa de la lluvia de estrellas.
La Sociedad Estadounidense de Meteoros estima que en condiciones óptimas se podrían ver hasta 25 meteoros por hora, pero debido a la intensidad de la Superluna, la cifra podría reducirse a menos de diez por hora.
Las Cuadrántidas se producen cuando la Tierra cruza una corriente de escombros del asteroide 2003 EH1. Al ingresar a la atmósfera, estas partículas generan trazos luminosos visibles en el cielo nocturno. Aunque esta lluvia lleva el nombre de una constelación que ya no es reconocida oficialmente, los meteoros pueden observarse desde distintos puntos del firmamento.
Se recomienda alejarse de la contaminación lumínica y evitar el uso de teléfonos móviles para facilitar la adaptación ocular a la oscuridad. La mejor hora para intentar observarlos será antes del amanecer del sábado o domingo.
La Superluna, por su parte, ocurre cuando la Luna llena se encuentra en su punto más cercano a la Tierra, lo que provoca que se vea hasta un 14% más grande y un 30% más brillante que otras lunas llenas del año, según datos de la NASA.
Esta será la cuarta y última Superluna consecutiva, tras una serie que comenzó en octubre. El próximo evento de este tipo no está previsto sino hasta finales de 2026. La próxima lluvia de meteoritos destacada será la de las Líridas, prevista para abril.






