Celebraciones de Año Nuevo marcaron la llegada de 2026 en diversas ciudades del mundo, con multitudes que se congregaron en espacios públicos para presenciar espectáculos de fuegos artificiales o actos culturales.
En París, la cuenta regresiva se proyectó en el Arco de Triunfo, mientras que en Times Square, Nueva York, miles de personas se reunieron para presenciar la tradicional caída de la bola. En Dubái, un espectáculo de luces sobre motos acuáticas marcó el inicio del año. En Japón, se tocó la campana en los templos y algunas personas subieron montañas para observar el primer amanecer del año. Río de Janeiro organizó un evento en la playa de Copacabana, donde el espectáculo pirotécnico duró 12 minutos.
En otros lugares, las celebraciones adoptaron un tono más reservado.
En Hong Kong, se redujeron los festejos luego del incendio en un complejo residencial que dejó 161 muertos. En Australia, el ambiente estuvo marcado por medidas de seguridad reforzadas tras el ataque ocurrido en Bondi Beach el 14 de diciembre. En Bali, Indonesia, las festividades incluyeron danzas tradicionales en lugar de fuegos artificiales, debido al reciente impacto de deslaves e inundaciones en Sumatra. En Gaza, algunas personas expresaron el deseo de que 2026 traiga el fin del conflicto en la región. En Europa, países como Grecia y Chipre optaron por fuegos artificiales de bajo ruido para hacer las celebraciones más accesibles.
En Suiza, la llegada del nuevo año estuvo marcada por un incendio en Crans-Montana, donde un bar ubicado en un resort alpino se incendió alrededor de la 1:30 de la madrugada, dejando decenas de muertos y cerca de 100 personas lesionadas, según la policía del cantón de Valais.
La tragedia coincidió con las celebraciones globales del 1 de enero. El siniestro provocó una movilización de helicópteros y ambulancias para atender a los afectados. Las autoridades informaron que la causa del fuego aún no ha sido determinada y que continúan las labores para identificar a las víctimas.






