El gobierno de Japón autorizó un presupuesto de defensa sin precedentes que supera los nueve billones de yenes (alrededor de 58 mil millones de dólares) para el año fiscal 2026, el cual comenzará en abril.
Este incremento del 9.4% respecto al año anterior se enmarca dentro de un plan quinquenal destinado a aumentar el gasto en armamento al 2% del producto interno bruto. Con este nuevo presupuesto, Japón busca reforzar su capacidad de respuesta ante amenazas externas, particularmente mediante la adquisición de misiles de crucero, equipos no tripulados y el fortalecimiento de la defensa costera.
La decisión se da en un contexto de crecientes tensiones regionales, especialmente en relación con China y la situación en el estrecho de Taiwán. El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, afirmó que el nuevo presupuesto responde al entorno de seguridad que calificó como el más complicado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
El gobierno japonés mantiene su postura de no renunciar a su política pacifista, pese al aumento en el gasto militar y el fortalecimiento de sus capacidades de defensa.
El plan forma parte de los esfuerzos del gabinete de la primera ministra Sanae Takaichi para cumplir con el compromiso de alcanzar el 2% del PIB en gasto militar antes de marzo de 2026, dos años antes de lo previsto.
Esta decisión responde, en parte, a presiones de Estados Unidos para que Japón contribuya más activamente a la seguridad regional. Además del aumento presupuestal, el gobierno japonés prevé revisar su estrategia de seguridad y defensa hacia diciembre de 2026 para continuar con la expansión de sus capacidades militares.






