En medio de nuevas tensiones con Estados Unidos, el presidente venezolano Nicolás Maduro ha recurrido a mensajes en inglés y llamados a la paz para responder a la presión internacional.
El cambio en su discurso, que anteriormente rechazaba el uso de términos en inglés, se ha reflejado en actos públicos donde interpretó canciones como Imagine de John Lennon y repitió el lema “No War, Yes Peace”. La oposición venezolana considera este giro como una reacción ante las crecientes medidas de presión, como la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Washington para su captura por cargos de narcotráfico.
El informe señala que Maduro ha mantenido el control gracias a una estructura basada en lealtades reforzadas por beneficios económicos y castigos a los disidentes. Expertos citados afirman que esta red, que permite a aliados del gobierno enriquecerse, ha impedido fracturas internas incluso en contextos de sanciones internacionales y aislamiento político.
Dentro del ejército, señalado por diversas autoridades estadounidenses como implicado en el tráfico de drogas y recursos naturales, no se han producido deserciones importantes, como ocurrió tras los ataques a embarcaciones acusadas de transportar narcóticos en el Caribe y el Pacífico.
A pesar de los intentos de la oposición por generar un quiebre en la base militar del gobierno, altos mandos como el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, reiteraron su respaldo a Maduro tras las elecciones de 2024.
Desde el regreso de Donald Trump al poder, se han intensificado las acciones contra el gobierno venezolano, incluyendo la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera. En respuesta, el oficialismo ha convocado movilizaciones en Caracas y promovido actos simbólicos para reforzar la unidad, como la juramentación encabezada por Maduro con una espada atribuida a Simón Bolívar.






