Aunque la mayoría de los adolescentes en Estados Unidos ve al periodismo con escepticismo, algunos jóvenes como Cat Murphy y Lily Ogburn siguen comprometidos con la profesión. Una encuesta reciente del News Literacy Project mostró que el 84% de los adolescentes usó palabras negativas para describir a los medios de comunicación, como “parcial”, “aburrido” o “falso”.
Muchos creen que los periodistas inventan citas, manipulan imágenes o actúan según intereses comerciales. Menos de un tercio confía en que verifican datos o trabajan en beneficio del interés público.
Expertos aseguran que estas percepciones reflejan las opiniones de los adultos cercanos a los jóvenes, y también el efecto de figuras públicas que desacreditan constantemente a los medios.
A esto se suma el hecho de que la mayoría de los adolescentes no consume noticias con regularidad ni recibe formación sobre el papel del periodismo. Para Murphy, estudiante de posgrado en la Universidad de Maryland, el problema también está en los medios: cree que deben adaptarse a las plataformas actuales y buscar activamente a las nuevas audiencias en lugar de esperar que lleguen.
A pesar de este panorama, hay señales de cambio. En algunas escuelas, clases de alfabetización mediática están logrando que los estudiantes entiendan mejor cómo trabajan los periodistas.
En Utah, jóvenes que participaron en estos cursos afirmaron haber aprendido a verificar fuentes y a diferenciar contenido confiable. Para Howard Schneider, del Centro de Alfabetización en Noticias de la Universidad Estatal de Nueva York, educar a los jóvenes sobre el periodismo es urgente, pero enfrenta barreras por la falta de tiempo en los planes escolares y la mala reputación de los medios. Mientras tanto, estudiantes como Murphy y Ogburn siguen decididos a ejercer un periodismo que recupere la confianza del público.






