El expresidente Donald Trump prometió detener permanentemente la migración desde países pobres tras el tiroteo que involucró a dos miembros de la Guardia Nacional en Washington, D.C., donde uno de ellos murió.
El principal sospechoso, un afgano de 29 años que colaboró con la CIA durante la guerra en Afganistán, enfrenta cargos luego de haber ingresado a Estados Unidos bajo un programa de reasentamiento. Trump expresó su postura en un extenso mensaje difundido en redes sociales durante la noche del Día de Acción de Gracias.
Trump indicó que revertirá millones de ingresos de migrantes durante la administración Biden, y propuso retirar beneficios federales a personas no ciudadanas, así como desnaturalizar y deportar a quienes considere incompatibles con los valores de Estados Unidos. En su publicación, criticó directamente a comunidades migrantes y a autoridades de estados como Minnesota, a quienes responsabilizó de cambios sociales en la región.
Las declaraciones surgieron luego de que el director de Servicios de Ciudadanía e Inmigración, Joseph Edlow, anunciara medidas adicionales para revisar antecedentes de personas originarias de 19 países considerados de alto riesgo.
Organizaciones e investigaciones han señalado que los migrantes no representan un mayor índice delictivo que los ciudadanos estadounidenses. Un estudio publicado en 2023 indicó que las personas nacidas en el extranjero tienen 60% menos probabilidades de ser encarceladas que quienes nacieron en Estados Unidos.
Pese a esta información, Trump intensificó su discurso, solicitando la revisión de todos los refugiados afganos admitidos durante el actual gobierno. El tiroteo, donde murió la especialista Sarah Beckstrom y resultó herido el sargento Andrew Wolfe, no fue mencionado directamente por Trump en su mensaje.






