Un panel del Tribunal Federal de Apelaciones del 9º Circuito ratificó por mayoría una decisión clave del juez federal Cynthia Bashant relacionada con el proceso para quienes solicitan asilo en Estados Unidos. La decisión, emitida con una votación de 2 a 1, se mantendrá tras un intento fallido de reabrir el caso. De los 29 jueces que integran el tribunal con sede en San Francisco, 12 votaron a favor de revisar el fallo, lo que representa una señal de interés que podría atraer la atención de la Suprema Corte. Sin embargo, la mayoría del pleno decidió no intervenir.
El proceso de asilo permite a personas que ya se encuentran en territorio estadounidense —sin importar si su ingreso fue legal o no— presentar una solicitud si demuestran temor fundado de persecución en su país de origen. Las razones válidas incluyen pertenecer a una raza, religión, nacionalidad, grupo social particular u opinión política que los ponga en riesgo. El fallo reafirma esta vía como un mecanismo de protección para quienes huyen de situaciones de peligro bajo parámetros legales establecidos por el derecho migratorio estadounidense.
Obtener asilo en Estados Unidos otorga beneficios a largo plazo. Las personas reconocidas bajo esta figura no pueden ser deportadas, adquieren derecho a trabajar legalmente y pueden solicitar la reunificación con familiares directos. También pueden iniciar el proceso para obtener la residencia permanente legal y, eventualmente, la ciudadanía. El reciente fallo del tribunal respalda el acceso a estos derechos bajo criterios existentes, en medio de un contexto político y legal donde el asilo sigue siendo un tema sujeto a intensos debates en los tribunales y en el Congreso.






