El cierre del gobierno federal más largo en la historia de Estados Unidos, que se extiende desde el 1 de octubre, ha generado efectos significativos sobre la economía del país, afectando a aproximadamente 1,25 millones de empleados federales que no han recibido su salario.
Aunque el Congreso avanza en negociaciones para reabrir el gobierno, las interrupciones ya provocaron la cancelación de miles de vuelos, retrasos en la adjudicación de contratos y demoras en pagos de asistencia alimentaria del programa SNAP. La Oficina de Asuntos Presupuestarios del Congreso (CBO) estima que este cierre reducirá el crecimiento económico del cuarto trimestre en 1,5 puntos porcentuales y provocará una pérdida permanente de 11 mil millones de dólares en actividad económica.
El cierre ha tenido efectos inmediatos sobre el consumo, debido a los 16 mil millones de dólares en salarios no percibidos por trabajadores federales, lo que se traduce en una disminución del gasto en tiendas, restaurantes y viajes. Las regiones con alta concentración de trabajadores federales, como Maryland, Alaska y el área metropolitana de Washington, D.C., han sido particularmente afectadas. Además, más de 5 millones de contratistas no recibirán pago retroactivo. En el sector aéreo, la FAA ordenó la cancelación de miles de vuelos para reducir la carga laboral de los controladores, lo que impactó al turismo y a industrias asociadas. Tourism Economics estima pérdidas por 63 millones de dólares diarios para ese sector.
El cierre también ha generado retrasos en datos económicos clave, como los informes de empleo e inflación, lo que complica la toma de decisiones de la Reserva Federal. Esta situación podría incidir en la decisión de no aplicar un tercer recorte en la tasa de interés durante diciembre, a pesar de las expectativas anteriores.
Además, la confianza del consumidor ha disminuido drásticamente, cayendo a su punto más bajo en tres años, lo que podría afectar el gasto a corto y mediano plazo. A pesar del inminente fin del cierre, diversos sectores continuarán enfrentando las consecuencias de estas semanas de parálisis gubernamental.






