Millones de hogares en Estados Unidos podrían enfrentar retrasos en la entrega de asistencia energética debido a la falta de financiamiento federal ocasionada por el cierre del gobierno, que entró en su quinta semana. El impacto afecta directamente al Programa de Asistencia de Energía para Hogares de Bajos Ingresos (LIHEAP), un fondo federal de 4,100 millones de dólares destinado a ayudar a familias con bajos recursos a cubrir gastos de calefacción y refrigeración. Estados como Pensilvania, Nueva York, Kansas y Minnesota han informado que los pagos a beneficiarios se verán pospuestos, lo que complica el panorama ante la llegada del invierno.
El financiamiento para LIHEAP debía activarse con el inicio del nuevo año fiscal el 1 de octubre, pero los recursos no se han distribuido porque el Congreso no aprobó el presupuesto correspondiente a 2026. Mientras tanto, varios estados ya comenzaron a procesar solicitudes sin poder liberar los pagos. En Pensilvania, el gobernador informó que no está en posibilidad de adelantar los más de 200 millones de dólares que se esperaban para cubrir las facturas de calefacción de aproximadamente 300,000 hogares. En Minnesota, las autoridades advirtieron que no realizarán pagos hasta que el gobierno reanude funciones. Connecticut indicó que podría cubrir temporalmente los costos con fondos estatales, pero señaló incertidumbre si el cierre se prolonga.
Los retrasos también se suman a la suspensión de beneficios alimentarios del programa SNAP y al alza en precios de la energía, afectando a hogares con adultos mayores, personas con discapacidad y niños pequeños. A diferencia de los usuarios de electricidad o gas regulado, quienes usan combustibles como aceite de calefacción no cuentan con protecciones ante desconexiones. Expertos señalaron que, tras el despido de personal encargado del programa, los tiempos de respuesta podrían extenderse incluso hasta enero, una situación que afecta directamente a los beneficiarios que dependen del LIHEAP para afrontar el invierno.






