El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) vivió uno de sus momentos más tensos la tarde del sábado, cuando la alfombra roja de “In-I in Motion”, ópera prima de la actriz Juliette Binoche, fue interrumpida por una protesta propalestina.
Manifestantes ingresaron con una bandera gigante y mensajes contra Israel, lo que obligó a cancelar el acto público. Sin embargo, esto no impidió que Binoche recibiera el Premio a la Excelencia Artística del FICM en una sala completamente llena, donde protagonizó un emotivo momento al arrodillarse y besar el suelo en agradecimiento.
“Los actores, a pesar de que tenemos vestidos hermosos y alfombras rojas, estamos aquí para servir”, dijo la actriz ganadora del Oscar, antes de invitar al público a liberarse de la manipulación en redes sociales y abrazar el arte como camino de verdad.
Un filme sobre la creación
In-I in Motion es una mezcla de documental y obra dancística, donde Binoche expone su proceso creativo junto al coreógrafo Akram Khan. El filme se divide en dos partes: el detrás de cámaras del espectáculo y la función escénica en sí.
La directora explicó que este proyecto fue trabajado durante dos años sin guion definido, y que esta función en Morelia sería la última con su duración original, ya que está preparando una versión 30 minutos más corta.
“Tienen el privilegio de verla así. Si les resulta un poco aburrida, lo siento… la próxima vez será mejor… o peor”, comentó entre risas.
Cine, familia y un regreso emotivo
Binoche subrayó el carácter familiar del proyecto: su hermana Marion Stalens fue la cinefotógrafa y su hermano Camille Humeau, el productor. Además, compartió su conexión especial con México, pues su padre vivió aquí una década y trabajó con jóvenes actores.
“Me encanta lo que hacen en este festival… están creando una comunidad de cinéfilos”, señaló.
Pese a la protesta que impidió la tradicional alfombra roja, el mensaje de Juliette Binoche quedó claro: el arte no se detiene y sigue siendo una forma de resistencia y libertad.






