El Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas (ICBA) fijó su postura ante la propuesta del gobierno mexicano de aumentar y ampliar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas con endulzantes, calificándolo como una medida contraproducente y sin sustento en evidencia sólida.
“Va contra la meta de reducir el azúcar”, afirma ICBA
El ICBA advierte que gravar también a las bebidas bajas o sin calorías, reformuladas por la industria justamente para reducir el azúcar, desincentiva la innovación y el desarrollo de productos más saludables.
“Este nuevo impuesto contradice el objetivo común de reducir el consumo de azúcar. La reformulación ha reducido el azúcar en bebidas no alcohólicas en América Latina en un 18.6 % entre 2000 y 2020”, sostuvo el organismo, citando datos de Global Data.
La OMS y la ONU no respaldan este tipo de impuestos
De acuerdo con el ICBA, ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni las Naciones Unidas consideran que los impuestos a bebidas azucaradas sean una de las medidas más costo-efectivas para combatir enfermedades no transmisibles como la obesidad o la diabetes.
Incluso, menciona que la ONU ha evitado incluir este tipo de impuestos en sus principales declaraciones, y que estudios recientes, como uno de la Tax Foundation en 2025, concluyen que no hay evidencia real de que los impuestos a estas bebidas mejoren la salud pública.
¿Qué proponen en su lugar?
El organismo enfatiza que el verdadero cambio está en medidas como:
- Ampliar la oferta de opciones sin azúcar
- Reducir las calorías promedio en bebidas
- Implementar etiquetado claro
- Fomentar el consumo responsable
“El trabajo conjunto entre industria, gobierno y consumidores es la vía para lograr avances reales en salud pública, no mediante más cargas fiscales”, concluye el ICBA.






