El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó a Israel este domingo para sostener reuniones con autoridades locales mientras el ejército israelí incrementó sus ataques sobre el norte de la Franja de Gaza. Durante la jornada, al menos 13 palestinos murieron y varios resultaron heridos en bombardeos, incluidos ataques a un vehículo cercano al hospital Shifa, una rotonda en la ciudad de Gaza y una tienda en Deir al-Balah, donde seis personas de una misma familia fallecieron.
Además, el ejército israelí destruyó un edificio de gran altura en el barrio Rimal, luego de emitir una orden de evacuación. Hasta el momento, las fuerzas armadas no ofrecieron declaraciones sobre los bombardeos.
La visita de Marco Rubio a Israel ocurre días después de que Israel ejecutó un ataque contra dirigentes de Hamás en Doha, Qatar, lo que interrumpió las gestiones para un posible acuerdo de alto al fuego y la liberación de rehenes.
Antes de su llegada, Rubio declaró que dialogaría con funcionarios israelíes sobre el futuro de Gaza. El viernes anterior, tanto él como el presidente Donald Trump sostuvieron un encuentro con el primer ministro qatarí para abordar las consecuencias del ataque en Doha. Estas acciones diplomáticas se dan previo al inicio de la Asamblea General de la ONU, donde el tema del conflicto en Gaza será abordado. Netanyahu reiteró su postura contraria al reconocimiento de un Estado palestino, mientras crece el aislamiento internacional de su gobierno.
Por otro lado, el Ministerio de Salud de Gaza reportó que dos adultos fallecieron por causas relacionadas con la desnutrición en las últimas 24 horas.
Con estas cifras, el total de muertes por hambre y desnutrición desde finales de junio asciende a 277 adultos y 145 menores desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. Según el mismo ministerio, al menos 64,803 palestinos han muerto desde el comienzo de la ofensiva israelí, aunque no se especifica cuántos eran civiles o combatientes. Casi el 90% de la población ha sido desplazada y amplias zonas urbanas han quedado destruidas.
El conflicto comenzó el 7 de octubre de 2023 con un ataque de milicianos liderados por Hamás en el sur de Israel, donde murieron alrededor de 1,200 personas y fueron secuestradas 251.






