México busca avanzar en el desarrollo de su industria de litio y para lograrlo requerirá inversiones millonarias y un periodo prolongado de preparación.
De acuerdo con especialistas citados en reportes recientes, el país necesitará alrededor de 12 años para consolidar proyectos de exploración y explotación que permitan poner en marcha una cadena productiva competitiva a nivel internacional.
Los cálculos apuntan a que el monto de inversión necesario ronda los 26 mil millones de dólares, destinados a infraestructura, investigación y procesos de industrialización.
Además de la extracción del mineral, los proyectos deberán incluir etapas de refinación y producción de materiales que puedan abastecer la fabricación de baterías. Este panorama ubica al país frente a un reto de largo plazo que implica la coordinación entre autoridades, iniciativa privada y comunidades en las zonas con reservas.
México cuenta con yacimientos de litio identificados principalmente en Sonora. Sin embargo, los analistas subrayan que aún se requieren estudios geológicos y tecnológicos para determinar la viabilidad de los depósitos y el costo real de su aprovechamiento.
El interés en el mineral se relaciona con la transición energética y la demanda creciente de baterías para vehículos eléctricos, donde varios países ya han tomado ventaja en la consolidación de sus cadenas productivas.






