La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer un arancel de 17% al tomate fresco de México está afectando a productores y exportadores del país, especialmente en estados como Sinaloa, San Luis Potosí, Baja California Sur, Jalisco, Michoacán y Sonora.
La medida, que entró en vigor a mediados de julio por orden de la administración del presidente Donald Trump, forma parte de una serie de políticas comerciales más estrictas hacia México, incluyendo la amenaza de un arancel general del 30% a partir de agosto. Esta política ha generado incertidumbre entre productores y distribuidores, quienes temen un impacto económico amplio en toda la cadena de valor.
Empresas exportadoras como Veggie Prime, en Querétaro, han comenzado a absorber parte del nuevo costo con apoyo parcial de sus clientes. Según su director, Moisés Atri, la tarifa ha reducido severamente sus márgenes de ganancia, por lo que se han visto obligados a renegociar precios con compradores como Mastronardi Produce, empresa canadiense que distribuye tomate mexicano en cadenas como Costco y Walmart.
Aunque Veggie Prime continúa exportando, el aumento en los costos podría trasladarse al consumidor estadounidense, donde se estima que el precio del tomate podría subir hasta 8,5%. Especialistas prevén una baja en las exportaciones de entre 5% y 10%, lo que reduciría los ingresos por divisas y pondría en riesgo empleos.
El tomate representa una industria clave para México, con más de 3.000 millones de dólares en ingresos anuales y aproximadamente 500.000 empleos. El impacto del arancel podría traducirse en hasta 200.000 empleos perdidos, de acuerdo con estimaciones del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.
Además, una posible sobreoferta local por la caída en exportaciones provocaría una baja en los precios internos, afectando principalmente a pequeños productores. Ante esta situación, el gobierno federal analiza apoyos directos al sector y explora nuevos mercados como Japón, aunque los altos costos logísticos limitan esa opción. Por su parte, productores como Veggie Prime consideran diversificar sus cultivos con hortalizas como el pimiento, aunque por ahora descartan comercializar su producción en el mercado nacional.






