Los gobiernos de México y Estados Unidos firmaron un acuerdo para coordinar acciones y establecer un nuevo cronograma con el objetivo de contener el flujo de aguas residuales en el río Tijuana, que ha provocado contaminación en el sur de California. El memorando de entendimiento se firmó este jueves en la Ciudad de México por funcionarios ambientales de ambos países, luego de años de esfuerzos sin éxito que han incluido inversiones millonarias.
Con este convenio, México se comprometió a completar una asignación de 93 millones de dólares para infraestructura, incluyendo obras prioritarias con plazos definidos hasta 2027. El documento también establece que este año se desviarán diariamente 37,8 millones de litros de aguas tratadas lejos de la costa.
El río Tijuana atraviesa la frontera entre ambos países y descarga en el océano Pacífico, afectando principalmente a playas del condado de San Diego, que han permanecido cerradas la mayor parte del tiempo durante los últimos cuatro años debido a los altos niveles de contaminación.
Desde 2018, se han vertido más de 378 mil millones de litros de aguas residuales en el río Tijuana, las cuales contienen desechos industriales, químicos tóxicos y basura. Esta situación ha causado problemas de salud no sólo en bañistas, surfistas y personal de rescate, sino también en personas sin contacto directo con el agua, debido a la evaporación de partículas contaminantes.
Estados Unidos acordó completar el próximo mes la expansión de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales de South Bay, como parte de las medidas binacionales. Ambos países destacaron la importancia de la cooperación técnica para lograr soluciones sostenibles a largo plazo.






