El Banco Mundial informó que Arabia Saudí y Qatar pagaron la deuda de 15,5 millones de dólares que Siria mantenía con la Asociación Internacional de Fomento (AIF), brazo financiero de la institución que otorga asistencia a los países con menores ingresos. Con esta liquidación, el organismo confirmó que Siria podrá acceder nuevamente a financiamiento internacional destinado a proyectos de desarrollo.
Ambos países del Golfo habían anunciado en abril su intención de cubrir el adeudo como parte de un esfuerzo para apoyar el proceso de reconstrucción de Siria, que enfrenta severas carencias tras más de una década de conflicto armado.
El Banco Mundial explicó que el primer proyecto que se llevará a cabo en esta nueva etapa de colaboración estará orientado a mejorar el acceso a la electricidad en el país, uno de los sectores más afectados durante la guerra.
Actualmente, Naciones Unidas estima que el 90% de la población siria vive en situación de pobreza y que el suministro estatal de electricidad se limita a solo dos horas diarias. En marzo, Qatar comenzó a enviar gas natural a Siria a través de Jordania con el objetivo de mitigar los prolongados cortes eléctricos.
A pesar de estos esfuerzos, las sanciones económicas impuestas por gobiernos occidentales durante el régimen de Bashar al-Assad han limitado las posibilidades de inversión en el país. Esta semana, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo un encuentro con el mandatario sirio Ahmad al-Sharaa y afirmó que se tomarán medidas para levantar dichas restricciones.






