Debido al cierre de la frontera por el gusano barrenador, unas 300 mil cabezas de ganado, 25 mil de ellas coahuilenses, principalmente becerros, se encuentran varadas en la frontera de Coahuila con Texas.
“Ahorita está nada más Chihuahua y Sonora, están abiertos los puertos, pero es un pico de botella, ¿por qué?, porque tenemos a Coahuila, está también Tamaulipas con becerros, que ya también muchos de los becerros por las edades ya se pasaron también, entonces ya se fueron a consumo nacional”, señaló Noel Ramírez, tesorero de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG). “El pico de botella está muy atorado, andan alrededor de 300 mil becerros que están atrasadas”.
La aparición en noviembre pasado de esta plaga en reses provenientes de Sudamérica frenó la exportación. La situación echó abajo el trabajo que durante un año la Secretaría de Desarrollo Rural de Coahuila hizo para certificar los filtros fitosanitarios y agilizar el cruce de ganado.
El hato ganadero del noreste de México atraviesa una situación crítica: sequía prolongada, mortandad, cierre de la frontera a la exportación y precios bajos por hembras y becerros castiga a ganaderos.
“Debido a esta sequía tan recurrente que se está presentando, muchos de ellos han tenido que vender ganado, los hatos. Algunos de ellos han tenido mortandad”, explicó Arnoldo Guajardo, coordinador de Desarrollo Rural en la región Norte de Coahuila.
“Aparte de eso vemos una situación muy fuerte en cuanto a la exportación, vemos que el ganado se los están comprando más barato, entonces eso están castigando mucho más a los ganaderos”.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos argumentó que derivado del cambio de gobierno en su presidencia, no contaba con inspectores fitozoosanitarios norteamericanos.
“Hay restricciones que están más allá del USDA. Es la autoridad que fue afectada con los recortes de personal, y ella nos han dicho que están esperando que los levanten, sobre todo los recortes, sobre todo el personal operativo, que es el que nos está afectando a nosotros”, dijo Abel Ramírez, presidente de la CNOG.
Esta semana el gobierno de Estados Unidos solicitó a México acciones inmediatas para contener el brote del gusano barrenador y advirtió que de no atenderse, las importaciones de ganado desde México serán restringidas.
El anuncio ocurre cuando Chihuahua se había solidarizado con Coahuila, Durango y Tamaulipas, para permitirles exportar unas 500 cabezas de becerros a cada uno por semana.
Los introductores de ganado refieren que el estancamiento del ganado en la frontera de México con Estados Unidos influye en el mercado, que registra los mejores precios en los últimos 13 años. La oferta y demanda obliga a ganaderos deshacerse de hembras y becerros, para no perder flujo económico, aunque el impacto ocurra a futuro con la reducción del hato ganadero.
Con información de El Financiero






