El Congreso de México aprobó una reforma constitucional que refuerza la soberanía del país frente a injerencias extranjeras y endurece las penas para extranjeros vinculados al tráfico de armas y el terrorismo. La medida, impulsada por la mayoría oficialista, fue avalada primero en el Senado y posteriormente en la Cámara de Diputados. Ahora, deberá ser ratificada por los congresos estatales para entrar en vigor.
Un blindaje contra la intervención extranjera
La reforma establece que ninguna investigación o persecución de delitos podrá realizarse sin la autorización expresa del Estado mexicano, prohibiendo cualquier intromisión extranjera por tierra, mar o aire.
Esta medida surge como respuesta a la decisión del gobierno de Estados Unidos de designar a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, una acción que podría abrir la puerta a operaciones militares extranjeras contra estos grupos en territorio mexicano.
Prisión preventiva para extranjeros involucrados en tráfico de armas y terrorismo
Además del blindaje contra la intervención extranjera, la reforma impone prisión preventiva de oficio y las penas más altas posibles a cualquier extranjero vinculado con el tráfico de armas. Esta misma disposición aplicará para el delito de terrorismo, en un intento de endurecer las acciones contra el crimen organizado con nexos internacionales.
Continuidad en la restricción de agentes extranjeros
El expresidente Andrés Manuel López Obrador ya había limitado la actividad de agentes extranjeros en México con leyes que exigían información detallada sobre sus movimientos y operaciones.
Estas restricciones generaron preocupación en Washington, ya que el gobierno estadounidense considera que el crimen organizado ha infiltrado distintas estructuras de poder en México, lo que dificultaría la cooperación en seguridad.






