El índice de precios al consumidor en China registró una caída del 0.7% en febrero en comparación con el mismo mes del año anterior, según la Oficina Nacional de Estadísticas.
Esta disminución es la primera en 13 meses y se atribuye a la baja demanda interna y al adelantado inicio de las festividades del Año Nuevo Lunar. En términos mensuales, los precios descendieron un 0.2% respecto a enero.
Además del impacto de las festividades, la reducción de precios se vio influenciada por un incremento en la producción agrícola debido a condiciones climáticas favorables y a descuentos en la industria automotriz para incentivar las ventas.
El índice de precios al productor también cayó un 2.2% en febrero, reflejando una tendencia deflacionaria que podría afectar la economía china.
Ante este panorama, el gobierno reafirmó la necesidad de fortalecer el gasto de los consumidores sin anunciar medidas económicas adicionales.
El sector inmobiliario sigue siendo una preocupación, con proyectos sin vender y un impacto en la confianza de los consumidores.
El gobierno destinará parte de los 4.4 billones de yuanes en bonos especiales de gobiernos locales para la adquisición de viviendas terminadas y su conversión en espacios habitacionales asequibles. También se ampliará el programa de renovación urbana para incluir complejos construidos antes del año 2000.






