Agustín Carstens, gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), advirtió que la aplicación de aranceles podría generar aumentos en los precios de las materias primas y disrupciones en la oferta y demanda, afectando a países como México y Canadá.
En una conferencia organizada por la Reserva Federal de St. Louis, señaló que los aranceles podrían desencadenar también depreciaciones cambiarias, como ocurrió en 2018 con China y Estados Unidos, lo que amplificaría el impacto inflacionario.
Carstens subrayó que el panorama económico global es incierto, y llamó a los bancos centrales a mantener un margen de maniobra suficiente para enfrentar choques inesperados.
Destacó la importancia de integrar herramientas macrofinancieras y macroprudenciales para reducir la frecuencia de crisis, especialmente en economías emergentes que enfrentan oscilaciones cambiarias abruptas. También advirtió sobre el riesgo de perder apoyo público si la inflación supera los objetivos establecidos.
Finalmente, el exgobernador del Banco de México resaltó que el éxito de la política monetaria requiere del apoyo de políticas fiscales responsables.
Advirtió que una política monetaria expansiva prolongada podría tener rendimientos decrecientes, por lo que recomendó ajustes oportunos ante posibles cambios abruptos en las condiciones macroeconómicas.






